19 enero 2018

Probando mis limites en el Km Vertical de Gandia 2018

Este fin de semana he participado en mi primer kilómetro vertical. ¿Qué es eso? Una carrera de montaña con un desnivel entre la salida y la llegada de al menos 1000 m. Además, en las carreras oficiales la distancia debe ser inferior a los 5km, lo que garantiza una pendiente considerable. Se trata de realizar la subida más rápida posible a la cima. Y lo más rápido no es siempre correr.

Anteriormente solo había participado en un par de carreras de montaña y la verdad es que me gustan mucho. Son exigentes, pero disfruto mucho corriendo. Me apetecía probar lo del km vertical y este año me he decidido; aunque a última hora.

La salida


El Km Vertical de Gandía sube al Mondúver desde Gandía, en un recorrido de 16 km y 1.300 m de desnivel acumulado. La salida era a las 8.45 y había que estar antes para recoger el dorsal, así que ahí me tienes desayunando a las 6 de la mañana y cogiendo el coche para llegar con calma. No tenía claro qué iba a llevar puesto, si iba a llover, haría frío o viento, así que llevé un montón de ropa. Al final, corrí con una camiseta de manga corta, un chaleco corta vientos y unos manguitos. Y fue una buena elección. No me sobró nada, ni pasé frío en la cima.

En la salida había 3 cajones y yo me coloqué en el último, para aquellos que íbamos a hacer más de 1h45m. Como me ha pasado otras veces, fue un error salir tan atrás. Al final, apenas 20 corredores bajaron de ese tiempo, así que podía haber salido del segundo sin problemas. De hecho, los alcancé e hice casi toda la carrera con los del segundo cajón aunque habían salido 5 minutos antes.

Empecé con calma, sin cebarme. Mi idea era tratar de hacer toda la carrera corriendo. Ya había visto en el Trail de Traschinepro que subo bien. El principio eran unos km llanos, por pistas amplias, entre naranjos y junto a la carretera. Cogí mi ritmo y poco a poco fui adelantando gente. Sin prisa. Todo iba bien hasta llegar al primer collado... y el primer tapón de corredores andando :_( . Cuando había algún paso más ancho adelantaba a un par o tres, pero enseguida volvía a parar. Y era un zona en la que se podía correr perfectamente. La pendiente no era muy grande y era una senda estrecha pero limpia. La bajada era un poco más complicada, con rocas grandes, pero también se podía bajar bien. Ahí me di cuenta de que la carrera no iba a ser como pensaba :-(


Empieza la carrera de montaña de verdad


A continuación se baja a Xeresa. Coges velocidad y puedes recuperar. Sales del pueblo por un barranco algo incómodo, aunque estaba limpio y en seguida se llega al primer avituallamiento. Y, sí, había dátiles! Mi perdición :-) Reconozco que yo soy de los que va buscando la fruta: dátiles, plátano, naranja... y beber. Era una carrera corta y no llevaba ni agua. Paré un par de minutos y seguí solo, tratando de aprovechar para ir corriendo. Me duró poco. En apenas un km ya estaba otra vez atascado cada vez que había una subida algo complicada. Lo malo de esto es que, una vez que has empezado a andar, todo te parece difícil y no vuelves a correr aunque se pueda. Ademas, ir lento en la montaña es algo que me mata. Aquí el camino es estrecho, con muchos matojos y rocas y no te puedes salir. Cuando había algún punto en el que se podía pedía permiso para pasar, pero no servía de mucho. Y entonces llegó la primera cola de verdad: una fila de al menos 30 personas, andando despacio. Se me hizo eterna la subida. Y no fue la única. Aquí las bajadas eran ya complicadas y yo bajo mal, así que me pasaban algunos de los que había adelantado subiendo... y yo los pasaba en la siguiente subida :)

Salimos por fin a una pista y allí dejé al grupo atrás y llegué al segundo avituallamiento, en el km 14, justo antes de la subida de verdad. Ya me lo advirtió uno de los voluntarios, que ya quedaba solo la última subida y que esa era andando. ¡Qué razón tenía! imposible correr. Y ahí entendí que es de verdad un km vertical. Pendientes del 45 o 50%, tramos de subir entre rocas con piedras y manos, trepando como podías. Mirabas para arriba y veías puntitos fosforitos de otros corredores ¿hasta ahí había que subir? Pues nada ¡al turrón! De nuevo empecé bien porque iba solo, bueno, con un par de chicas más. Subíamos rápido e incluso se podía seguir adelantando, hasta que llegó el último tapón. A veces estabas un rato parado hasta que te tocaba subir. Una pena.

Los metros finales


Por fin lleguamos arriba. Faltaban unos metros cresteando hasta llegar a la meta. El terreno es malo, llano pero técnico (si quieres correr) y no quise arriesgarme. Llámame loco, pero le tengo demasiado aprecio a mis tobillos. Estaba descansado, pero muscularmente empezaba a ir justito. Al final entré en 2:37 (de la primera salida), 2:21 según mi reloj. Mi primer pensamiento fue "¿tanto he tardado?" Se me pasó volando y realmente creía que había tardado menos.

Tras descansar un momento y disfrutar de las vistas, tocaba bajar: 4 km hasta llegar a la Font de la Drova donde estaba el catering, los trofeos y demás. Pero no iba a ser fácil. Intenté correr, pero se me empezaron a enganchar lo cuádriceps. Tocaba andar. La pendiente de bajada era tan fuerte que se me agarrotaban otra vez. Y un chico me dió un truco que no conocía: bajar de espaldas. ¡y funciona! Cuando parecía se se empezaban a cargar, me daba la vuelta y así, al cabo de un rato, conseguí correr otra vez hasta llegar abajo.

Una vez en la meta, uno de los avituallamientos que mejor me han sentado: caldo y perritos calientes :-), además de lo habitual: bebida, fruta, frutos secos, gominolas... Lo había conseguido. Más duro de lo que había imaginado, pero de nuevo muscularmente: de cabeza y de pulsaciones muy bien. Y de nuevo he comprobado que tengo un limite importante entre las 2:30 y las 3:00 de carrera.

Tengo que pensar en cómo arreglarlo. No para hacer distancias más largas: no creo que llegue a ser cientounero o las carreras de mis sueños: un Zegama-Aizkorri, el Trail Aneto-Posets o el mítico e inalcanzable Ultra Trail del Montblanc; Me conformo con aguantar mejor estas.

Y no puedo acabar sin felicitar a los organizadores y agradecer a los voluntarios y a la cruz roja (a la que visité por un ligero, ligerísimo percance; empieza a ser una mala costumbre) su dedicación y sus ánimos en todo en recorrido. Sin ellos no sería posible hacer estas carreras. ¡Ah, sí! y ya puedo tachar otro reto.

10 septiembre 2017

I Trail Traschinepro: una dosis de humildad


Traschinepro llegada
El pasado fin de semana corrí lo que ha sido mi carrera más larga hasta ahora (y posiblemente lo siga siendo durante mucho tiempo): el I Trail Traschinepro. Fue el 3 de septiembre en Javierrelatre, un pueblo de la zona del Alto Gállego Mi meta: tratar de bajar de 3h. Ese fue mi tiempo en la 21K Mamova y los km de más de la Traschinepro lo deberían compensar un desnivel acumulado de menos de 1.000 m. Pero no iba a ser tan fácil.

A las 9.30 salimos los 60 participantes de la 25K, yo al final del pelotón. Los primeros metros eran ya una subida importante, hacia la iglesia, y  no me agobié. Iba a ser una carrera muuuuy larga y tenía que coger mi ritmo sin cebarme con el resto, que en seguida perdí de vista. La carrera se fue estirando y cuando entramos en una zona de campo a través apenas veía entre los árboles a 2 o 3 por delante y otros tantos detrás. El terreno se complicaba y muchos empezaban a andar, pero yo no paré. Posiblemente esa fuera la parte más complicada y si conseguía pasarla corriendo podría hacerlo todo. Poco a poco fui adelantando posiciones.

A los 5 km salimos del bosque y comenzamos a correr por pista. Apenas paré en el primer avituallamiento. No tenía a nadie a la vista. La pista subía. Fui pasando a más corredores andando. Estaba cómodo a mi ritmo, pero la pista era de piedras algo grandes y angulosas. En el km 10 había otro avituallamiento. Esta vez paré a comer algo y rellenar el bidón, que estaba casi vacío. Poco a poco fueron llegando (y saliendo) muchos de los corredores que había pasando subiendo. No me importaba demasiado: la carrera era contra mi mismo y ni siquiera había llegado a la mitad. Me sentía con fuerzas, pero había que seguir dosificándolas.

Empezó el peor tramo: una combinación de rampas de subida y bajada muy fuertes durante casi 5 km. La pista empeoró: había tramos en mal estado y las piedras eran cada vez más grande, como mi puño o las de las vías del tren. y sueltas. Continué con mi estrategia de no andar. Muchas veces estuve tentado de caminar, pero era la única manera de mantener el ritmo. A los que pasaba en las subidas me adelantaban en las bajadas. No bajaba cómodo. La zapatillas (Adidas Kanadia) eran demasiado blandas y a esas alturas de la carrera ya sentía todas y cada una de las piedras que pisaba. Error mío por no comprobar cómo era el terreno; pensaba que eran pistas de tierra.

La última subida fue dura y adelanté a casi todo el grupo otra vez. Se veían los tejados de Artaso y eso me dio fuerzas. Allí estaba el avituallamiento del km 15, con Ricardo. Un trago para recuperar fuerzas y seguí la carrera. Pensaba que ya comenzaba la cuesta abajo, pero todavía quedaban 3 km de ascenso, suave, pero ascenso. Pasamos una valla y el compañero que en ese momento iba conmigo me dijo “a partir e aquí es todo bajada”. Y ahí empezaron también mis problemas. Las piernas se me iban cargando por momentos y el pie izquierdo no iba bien por las piedras. Tuve que bajar el ritmo y para cuando llegué al avituallamiento del km 20 en Sieso me habían pasado ya casi todos los que había adelantado. Si hubiese sido una media maratón, habría acabado dignamente. Pero aún quedaban 5 km (que luego fueron 6) y se me hicieron eternos.

Salí controlando, bajando un poco el ritmo: en parte para llegar y en parte porque no podía mucho más. Tenía los cuádriceps al límite (no sé si por forzar las subidas corriendo o por controlar en las bajadas). Sentía que me iba a enganchar de un momento a otro. Eran 3 km de pista y luego 2 por la carretera hasta la meta en Javierrelatre. Pero en el km 23 me dio un calambre en el abductor y ahí se acabó la carrera :-( Paré y conseguí relajarlo. Estaba cerca del cruce con la carretera, así que continúe andando. Podía correr en llano o cuesta arriba, pero en las bajadas tenía que andar: las piernas no daban más de sí y tenía el pie hecho polvo por las piedras. Y cuando llegué al cruce, resulta que habían cambiado el trazado y nos sacaron de nuevo campo a través y por caminos. Los 2 km finales fueron un infierno. Me pasó una chica con la que había ido casi desde el principio pasándonos mutuamente (ella hizo pódium en veteranas femeninas). La llevé un rato mientras subíamos hacia el pueblo. Se veían los tejados y ya estábamos allí. Pero entonces el camino giró 180º y me vine abajo. Además, era cuesta abajo. El último tramo atravesaba un bosquecilo y entrada en el pueblo por detrás por una senda entre piedras. Allí eché el resto para subir corriendo y entrar dignamente. Dani me dió el empujón final antes de entrar en la meta: 2.55.19 (2.48 descontando las pausas en los avituallamientos);  puesto 47. Objetivo cumplido. Allí estaba ya Ramón, que había hecho un carrerón en 2.17. Ya solo quedaba recuperar fuerzas. Aquí está mi Traschinepro en Strava.


Esta carrera me ha puesto en mi sitio. Pensaba que podía con todo. He corrido una media de montaña (Mamova), hice 20k en el Wings for Life World Run, he participado en algún triatlón (Cheste, Pinedo y Valencia), sufrí en el desafío Canal de Castilla en bici e incluso me he atrevido con una cicloturista cortita. Algunos me habéis oído decir más de una vez que no corro maratones porque me aburre correr tanto rato. Pero ahora creo que no podría con él. El muro no me da miedo. De hecho yo tengo uno importante en los 18k y en las carreras ni me entero. Pero he visto lo que es un límite físico, cuando es tu cuerpo el que te dice “hasta aquí". Y también he visto lo difícil que es rendirse y decir: “no puedo más, lo dejo” en una prueba. MI mas profunda admiración, porque vosotros sois realmente los valientes.

Para acabar, darle las gracias a la organización, sobre todo a los voluntarios, y a todo Javierrelatre que se volcó con la prueba.

24 abril 2017

Estreno zapatilas: nike zoom elite 9


Nike zoom elite 9

Aprovechando un plan renove he cambiado mis zapatillas, que llevaban más de 500km encima (bueno, realmente debajo :-) y empezaban a molestarme las rodillas cuando me metía caña con ellas. ¿Las elegidas? pues las del título: unas Nike zoom elite. He salido un par de veces con ellas y las he usado en la III Carrera Never Stop del Circuito DP de Carreras Populares VLC.

Cuando fui a la tienda dudaba entre las Pegasus 33 y estas. Pero me las probé y simplemente andando con ellas ya se despejaron las dudas. Son unas zapatillas completamente distintas a todas las que he tenido hasta ahora.

Lo primero que se nota, es que no tienen amortiguación en el talón. Y a mi me viene fenomenal porque ¡no la uso! Hace tiempo que me acostumbré a pisar con la parte anterior del pie. Eso hace que sea una zapatilla muy ligera: sobre los 225 gramos. Además el drop (la diferencia de altura entre la punta y el talón) es solo de 8 mm. Nunca había tenido unas zapatillas tan “planas” y me apetecía probar.

Las primeras impresiones son buenas: muy cómodas, no notas ninguna costura, roces o aprietan en algún punto y sujetan muy bien el pie. Son bastante flexibles en cualquier dirección. La suela está formada por hexágonos y eso hace que se deformen en cualquier dirección. Tienen un agarre bueno tanto en asfalto como en tierra (aún no he probado con el suelo mojado). Y vuelas con ellas. Yo no soy ninguna bala, pero te piden marcha. Están más contentas cuando vas ritmos rápidos, por que me llevan con la lengua fuera todo el tiempo :)

Si tengo que buscarles un pero, es la estabilidad. No ayudan nada, especialmente cuando apoyas el talón, y te toca a ti controlar bien la pisada. De momento no me molesta y se adapta a tu movimiento natural. Aunque me temo que sin un mínimo de técnica hay que tener cuidado.

De momento las sensaciones son buenas. Me encuentro muy cómodo con ellas y me he adaptado en seguida al cambio. Ya os contaré.

18 febrero 2017

Así fue mi 10K Valencia

Fue hace un mes, pero hasta ahora no he tenido tiempo de pararme a escribir :_( Este es el segundo año que corro la 10K Valencia. Llevo un tiempo con el Circuito Divina Pastora de Carreras Populares de Valencia.  Son carreras más cortas (entre 5 y 7 kilómetros) y tenía ganas de ver qué tal se me daba una más larga. El año pasado corrí en algo menos de 47 min (salí del cajón sub-51) y para este año me planteaba acercarme todo lo posible a los 45 min. Como no sabía si lo iba a poder conseguir, me puse en el cajón sub-48 y salí en la primera tanda.

Fue una mañana rara y no sabía bien cómo ir vestido. No, no te rías, que pecar de exceso o de defecto no es nada bueno. En la carrera había mucha gente que iba como una cebolla: guantes, gorro, buff, cortavientos, manga larga... que apenas les duraron 2 o 3 kilómetros y luego tienes que llevarlo encima toda la carrera como buenamente puedas. El sábado había leído la entrada ¿Qué me pongo para correr hoy?, de Juan Romero, y la última foto fue la que me dio la pista: una camiseta sin mangas ceñida y encima una de tirantes. Salí de casa con manguitos y guantes... y cuando llegué a la calle me di media vuelta y los dejé en el buzón. Me iban a sobrar. La salida está a unos 2km de casa, así que fui corriendo y me sirvió para calentar. Fue todo un acierto y se va a convertir en mi uniforme de invierno (y ahora entiendo mejor lo de los sujetadores deportivos... aparte del motivo obvio ;-)

La salida con el aplauso vikingo fue espectacular: los pelos de punta y una inyección de adrenalina... que tienes que controlar :-) Aunque éramos muchos, la salida fue relativamente cómoda: algún taponcillo, pero se podía correr. Además, el primer km era de puesta a punto. Para bajar de los 45 min, tenía que correr al menos a 4:30 y me podía permitir empezar un poco más lento, a 4:45 o 4:50 Pero no iba a estar obsesionado con el reloj, así que intenté controlarlo con música.

Mi velocidad de crucero son las canciones a 175 bpm  ya os he comentado que mi ritmo ideal me lo da The Boy Does Nothing (no solo corriendo, también en bici o nadando). Así que me hice una lista que empezaba con canciones más lentas, como Maniac (de Flashdance) y acabando con Back to Black de AC/DC. Pero ni gozo en un pozo: el mp3 estaba en modo aleatorio y me puso las canciones como le dio la gana. Así que yo hice lo mismo: correr como me dio la gana :-D

Iba cómodo, solo, como siempre, buscando gente con quien compartir unos metros, tratando de ir lo más recto posible. En el puente se me desató la zapatilla y tuve que pararme un momento a atármela ¡cómo se mueve! Ahora entiendo eso de que un pelotón no puede cruzarlo yendo al paso. Daban ganas de correr, pero 10k es más de lo que parece y me controlé. En el avituallamiento, un poco más limpio, pero sin excesos. Todo el suelo lleno de agua, botellas y tapones. Vamos, para abrirte la crisma y no vas con cuidado :-S En seguida, se vuelve a cruzar el río, llegas a la pancarta del km 6. Y ahí empieza la carrera para mi.

Lo del correr a ritmo de la música ya lo había dejado por imposible, así que simplemente corregí la postura para apretar un poco más: cadera alta, rodillas arriba, brazos, pierna de atrás bien estirada,... y simplemente con eso ya vas más rápido. Ahora había que mantenerlo hasta el final. El recorrido lo habían cambiado un poco y casi al llegar a Aragón había que retroceder un poco y callejear. Ahí sientes por un momento que no puedes más. Ves una pancarta ¿km 8? ¿aún? pero está en la cabeza.Tienes la tentación de aflojar un poco para luego apretar en el km final, pero es una mala idea. Lo aprendía de Gabi en natación: es mejor mantener un ritmo constante de cara al tiempo final y así lo hice. Además, el tramo final es conocido: Mestalla, el cuartel, giro a la derecha y encaras ya la recta. Y ahí lo echas todo. El reloj de la meta marca 45 y pico, pero no me fijé en lo que marcaba el crono al salir. Yo lo hubiera dado por bueno incluso así Al final, 44.48 sub-45 por los pelos, pero a mi me vale ;-)

Ahora queda seguir, que he empezado el año un poco perrete.


09 diciembre 2016

Música para correr

Yo soy de los que suelo salir a correr con música; casi siempre con la radio. Pero para las carreras, cada año preparo una lista de canciones que me ayuda a mantener el ritmo. Y es curioso, pero normalmente la música que uso para correr es música que no me gusta. Quiero decir, música que normalmente no escucho.

Eso me recuerda a una entrevista a Mireia Belmonte, en la que decía que ella, para nadar, escuchaba reguetón. Y es que no hay como la música machacona para llevar el ritmo.

En mi caso, este año he descubierto LA CANCIÓN. Yo creo que todos tenemos una. No es que me guste, sino que es mi ritmo perfecto. Y no solo para correr: es una cadencia muy cómoda para pedalear ¡¡y también para nadar!! No le puedo pedir más a una canción. Se trata de The Boys Does Nothing, de Alesha Dixon. ¿cuál es la tuya?


Según los expertos, llevar una cadencia de 180 pasos por minuto es lo óptimo, y esta canción está cerca: a unos 175 bpm (beats per minute). Poco a poco he ido encontrando otras canciones con esa frecuencia, como


o la canción con la que he salido en todas las carreras de este año (un poco más rápida)

¿me recomiendas alguna más de esta cadencia para el 2017?


28 noviembre 2016

Mi revisión del Circuito de Carreras del 2016

Otro año más acaba mi participación en el Circuito DP de Carreras Populares Ciudad de Valencia. Es el quinto año que participo, más o menos desde que empecé a correr de nuevo después de una larga temporada en barbecho.

Este año la verdad es que he salido a correr menos que otras veces, pero también estoy "diversificando". nadar, la bici y el gimnasio, además de mejorar la técnica, hace que esté más en forma y eso se nota poco a poco. Este año he descubierto cosas como el yoga, el método Tabata y el entrenamiento funcional. Aunque han sido solo unos meses, en la tabla de abajo se nota la diferencia de las 4 últimas carreras con las anteriores. Quizá no mucho en el tiempo o en el ritmo, pero sí en la posición y, sobre todo, en cómo acabo la carrera.

De lo que estoy satisfecho es de haber bajado los tiempos en general. El año pasado me puse por objetivo acabar alguna carrera por debajo de 4.15 y lo he hecho en un par de ocasiones. La media también ha bajado, pero estoy alcanzando el límite de lo que puedo hacer sin entrenar. Me queda ya poco margen.

Carrera distancia puesto tiempo ritmo 2015 2014 2013 2012
XVIII Carrera Popular Galapagos 6.315m 1020 27.16 4.18
4.36 4.56 5.07
II 5K Never Stop Running "Nunca te rindas" 5.000m 1609 23.16 4.22
III Carrera Jose Antonio Redolat 6.174m 860 29.22 4.20 4.17 4.26
VII Carrera per la Salut "Junts Podem" 6.169m 830 27.00 4.17 4.22 4.35 5.06
VII Volta a Peu Levante UD 5.760m 839 25.05 4.16
4.42 4.38
V Carrera Universitat de Valencia- SEFE 5.335m 568 22.23 4.07 4.17 4.38 4.49 4.50
XL Volta a Peu al S. Marceli i S. Isidre 6.300m 633 27.50 4.20 4.25 4.29 4.47 4.36
VII Volta a Peu de les Falles de Valencia 6.152m 657 26.27 4.16 4.28 4.32
XVI Volta a Peu al Cabanyal 5.800m 641 25.14 4.16 4.20 4.32
XVI Vuelta a Pie Solidaria "Es Posible" 6.366m 507 26.39 4.10 4.28 4.34 4.48 4.36
ritmo medio circuito
4.16
4.22 4.33 4.50 4.52

En la última carrera he acabado en el puesto 507, y entrando entre los 500 primeros consigues un dorsal preferente B para la siguiente edición. Lo he rozado, pero la verdad es que no es mi nivel; creo que voy a estar más cómodo en el cajón verde.

Para el año que viene, seguir mejorando. No creo que llegue, pero me gustaría bajar de los 4.15 en general y acercarme a los 4.00 en alguna carrera.

23 octubre 2016

No, no he corrido la media maratón

... ni la maratón del mes que viene tampoco. Considero que no estoy preparado. No porque no aguante la distancia (la de la media, la otra no lo sé): aunque no es lo habitual, de vez en cuando hago tiradas largas que superan los 20 km y he participado en alguna carrera como la Mamova o la Wings4Life. Y hoy he leído un artículo en el que alguien exponía unos puntos de vista muy parecidos y que te recomiendo que leas: la falsa épica del maratón.

Para empezar, yo no soy atleta, ni siquiera un corredor o un runner. Soy solo un encorredor. Para mi salir a correr (o en la bici, o a nadar) es un pasatiempo, un hobby, algo que hago en mi tiempo libre. No me dedico ni profesionalmente ni como amateur. Salgo porque me gusta y el día en el que se convierta en una obligación y no salga con una sonrisa dejaré de hacerlo (espero que eso no pase).

Luego, es una distancia que respeto. He visto lo que es pasar de 5k a 10k y de 10k a 20k, con lo que intuyo lo que supondrá para mi llegar a los 40k. A los 18k tengo un muro importante, así que el que comentáis en la maratón debe ser como el de los guardianes de la noche.

Además, correr por asfalto es algo que no llevo nada bien, y que me tengan calle arriba, calle abajo en la ciudad dando vueltas como un panoli para sumar kilómetros tampoco ayuda a mi cabeza. Preferiría subirme a un tren, que sé yo, a Buñol, a Segorbe o a Cullera... y volver corriendo hasta Valencia. No sabes lo estimulante que puede ser la necesidad en un momento dado ;-)

Y por último está que correr tanto tiempo me aburre (no me pasa lo mismo en la bici, que puedo aguantar horas y horas).

Así que hasta que no ea capaz de correr una maratón en unas 3 horas, no la haré. Y claro, para eso tengo que hacer la media en menos de 1h30m o 10k en menos de 40m. Como dicen en el artículo: la clave es la progresión. Correr lo mejor posible en 5k y luego transferir esa velocidad a los 10k, y luego a los 21k y finalmente a la maratón.

Y yo todavía tengo margen de mejora en distancias cortas; mis tiempos ahora están muy lejos de esos ritmos. Pero no tengo prisa. Seguiré participando en las carreras del Circuito DP de Carreras Populares, en alguna que otra carrera que me apetezca por el camino, y si algún día os encontráis a alguien corriendo por un camino solitario que os saluda (cosa extraña en estos tiempos que corren), posiblemente sea yo ;)

Si en algún momento cambio de opinión, os lo haré saber. Mientras tanto, salud y kilómetros.