23 febrero 2019

Circuito de carreras 2018

Esta vez me he retrasado un poco, pero todo llega y por fin le ha tocado al blog, que anda muy descuidado. A ver si hago propósito de enmienda. Y para empezar, vamos a hacer un repaso de cómo me fue el año pasado.

El 2018 ha sido el séptimo año que corro en el Circuito DP de Carreras Populares Ciudad de Valencia y ya me sirve como referecia. Además, ha habido un cambio sustancial: desde el mes de junio empecé a entrenar con el club de atletismo de la UPV. La mayoría se está entrenando para la maratón y en mi caso mi objetivo era prepararme para la 10K (las maratones me vienen aún grandes). Ya os contaré qué tal en otra entrada.

En lo que se refiere a las carreras, sí que tengo la sensación de que estoy mejorando un poco. Muy poco, porque ya he dicho varias veces que debo estar cerca de mi límite.


Carrera dist pos tiempo ritmo '17 '16 '15 '14 '13 '12
XX Carrera Popular Galapagos 6.315 603 27.44 4.21
4.18
4.36 4.56 5.07
IV 5K Never Stop Running "Nunca te rindas" 5.000 686 20.44 4.06 4.12 4.22
I Volta a Peu Runners Ciutat de Valencia 5.500 597 23.20 4.14



II Volta a Peu Fundación Valencia CF 6.000 702 24.45 4.11 4.12
I Carrera Marta Fdez. de Castro 5.200 515 21.35 4.09




XLI Volta a Peu al S. Marceli i S. Isidre 6.300 617 27.54 4.25 4.12 4.20 4.25 4.29 4.47 4.36
VIII Volta a Peu de les Falles de Valencia 6.152 488 25.25 4.12 4.10 4.16 4.28 4.32
VII Carrera Universitat de Valencia- SEFE 5.335 481 22.08 4.08 4.08 4.07 4.17 4.38 4.49 4.50
ritmo medio circuito 4.13 4.13
4.16
4.22 4.33 4.50 4.52
Ha habido dos carreras a las que llegué tarde, con lo que me tocó salir en la segunda tanda. Son las que tienen un ritmo por encima de los 4.20 Y es que ya se me había olvidado lo que eran las salidas multitudinarias. De todas formas, me dió para alcanzar al primer grupo (sale con 4 min de diferencia) y a adelantar a la mayoría de los dorsales morados... no está mal ;-) Descontando esas carreras, me saldría un ritmo medio de 4.10. Para el 2019 he hecho la promesa de llegar a tiempo a todas las carreras.

Para este año, me propongo bajar de 4.10 en todas e intentar alguna a 4.00. Y, por supuesto, conservar el dorsal B quedando entre los 500 primeros. Esta vez lo me conseguido en 2 carreras, y casi en una tercera (quedé el 515). Lo que hace un par de años fue una casualidad creo que ahora es mi sitio (justito)

02 agosto 2018

Cambio de bici: MMR Kendo 29 10

Después de la friolera de unos 30 años con mi bicicleta de montaña, una Boomerang rígida de acero de 18 velocidades (con un cambio shimano sis), ha dicho "hasta aquí hemos llegado". Así que desde hace un par de semanas tengo nueva compañera de fatigas. Si me sigues en otras redes sociales quizá hayas visto algún adelanto.

Los requisitos eran
  • de aluminio: ni el prespuesto, ni el uso ni mi nivel hacen ue necesite un cuadro de carbono
  • monoplato: reconozco que esto es un capricho y me apetecía probarlo. Si no, con doble plato también me apañaba, al menos SLX
  • semirígida o hard tail: vamos, con suspensión delantera solo. Como en el caso del aluminio, por presupuesto, nivel y uso no tiene sentido para mi tener una de doble suspensión. Y eso me iba a dar un peso extra y una complicación mecánica a la que no le iba a sacar partido
En cuanto al resto de componentes no tenía ninguna preferencia, ni siquiera por el tamaño de la rueda (aún). Y por marcas tampoco. Pero viendo la bici que Mercé Sanjuán había llevado a la Titan Desert y que SRAM había sacado el modelo de su cambio Eagle GX, más económico, me apetecia mucho tener una bici con él: monoplato y con un cambio de 12 velocidades 50-10 atrás. 

Así que me puse a buscar en internet y la verdad es que había pocas alternativas: el Eagle GX o no lo montaban o eran bicis fuera de mis posibilidades (la mayoría de carbono). Así que tenía que elegir básicamente entre la Conor WCR Team GX, una Cube Reaction Race, de MMR, los modelos Woki 29 10 y Kendo 29 10. Las otras estaban ya e otra liga, como la Berria Bravo Equipe 5S y la Rockrider XC900, que se pasaban ya al carbono.

Menos mal que mi asesor particular  (y el que me lleva por la calle de la amargura cuando intento seguirle ;-) me dió un montón más de posibilidades prescindiendo el Eagle. Y también me convenció de las ruedas de 29", que yo no tenía claro. Así que era hora de levantar el trasero de la silla y buscar algún sitio que las tuviera físicamente.

Después de verlas, comparar prestaciones, que me comentaran diferencias (yo no soy experto y llega un momento en el que no veo diferencias) y, sobre todo, los precios al que quedaban, la elegida ha sido la MMR Kendo 29 10. Un pepinaco que posiblemente sea demasiada bici para mi, así que tendré que ponerme a la altura.

La horquilla es una Rock Shock Reba RL. Creo que hubiera sido suficiente con un modelo inferior, pero en el precio no había gran diferencia. El cambio, finalmente es el SRAM Eagle GX de 12v, con coronas de 10-12-14-16-18-21-24-28-32-36-42-50. Y lleva un solo plato de 32T. Vamos, que es como si hubiera intercambiado los platos y los piñones de mi otra bici (otro día os la presento formalmente). Y del resto, ruedas Mavic Crossride de 29", con cubiertas Hutchinson Cobra tubelizadas (eso lo descubrí después), manillar Ritchey, sillín Selle Italia X1, frenos de disco hidráulicos y, no sé, ¿algo más?

Y sobre el precio, me vais a perdonar pero no se pregunta la edad de una dama ni el precio de una bici ;-)

La he probado ya en salidas habituales para poder comparar y estoy encantado con ella. Claro, que tenía mucho margen para mejorar. De momento no le he metido mucha caña: me estoy acostumbrando y tengo que aprender a manejarla mejor, porque ahora puedo meterme por sitios que antes eran inalcanzables (la primera prueba de fuego serán las antenas de La Rodana).

De lo que no me arrepiento en absoluto es del monoplato ¡una pasada! Pensaba que me iba a costar más mover la bici con él o acostumbrarme, pero para nada. Subiendo aún no he llegado a poner el de 50 y con 32 o 36 lo hago casi todo. Y llaneando, llegas a 40 km/h sin perder pedales. De hecho, en la tabla de desarrollos se ve que con 32x10 gano casi un metro por pedalada al 34x12 que llevo en la de ciclocross, o prácticamente lo mismo que un 50x15 con el plato grande, que es un desarrollo muy habitual en mis salidas.

Ahora, toca elegir un reto para medirnos mutuamente, y creo que el duathlon-cross del Cerro de las Contiendas me está haciendo ojitos para el 2019



25 febrero 2018

Circuito de carreras 2017

Más vale tarde que nunca. Y es que, si me descuido, se me juntan los dos años. Así que voy a ponerle remedio y escribir cómo fueron las carreras del XIII Circuito DP de Carreras Populares Ciudad de Valencia. Con este van 6 años (cómo pasa el tiempo).

En esta edición tuve sorpresa: me adjudicaron un dorsal B. Mola, enhorabuena, felicidades.. pensaréis. ¡que va! es como lo de "un gran poder conlleva una gran responsabilidad" A ver cómo hago ahora para mantenerlo. Es lo que pensé cuando me ví el dorsal azul.

Lo gané por una sola carrera el año pasado... y este año lo he mantenido también por una sola carrera :-S Así que el próximo año repito. Pero no adelantemos acontecimientos, que estamos hablando del 2017. Ha sido un año raro. He fallado a varias carreras y a otras he llegado tarde; vamos, un desastre.

En la primera (José Redolat) tuve que salir en la segunda tanda y aun así quedé el 1240 ¡de la primera! así que no estuvo nada mal. Pero fue la tónica general. En la Never Stop también llegué tarde, pero al menos me dejaron entrar en el último cajón y salir el último (literal) de la primera tanda. Y, como no, el broche final no podía ser distinto y también llegué tarde y me tocó salir en la segunda tanda. Así que para este año he hecho el firme propósito de llegar con tiempo a las carreras.

Aún así, no me fue mal. Me había hecho el propósito de bajar de 4.15 de media y lo he conseguido (por pelines, a 4.13). Y en las carreras en las que he salido en mi sitio he hecho alrededor de 4.10. Pero aún así mantener el dorsal B ha estado complicado. De nuevo solo por una y porque fue la semana siguiente a la maratón y falló mucha gente ¯\_(ツ)_/¯

Carrera distancia puesto tiempo ritmo 2016 2015 2014 2013 2012
XIX Carrera Popular Galapagos 4.18
4.36 4.56 5.07
III Carrera Jose Antonio Redolat 6.174m 1240 30.34 4.20 4.20 4.17 4.26
VI Carrera Universitat de Valencia- SEFE 5.335m 724 22.28 4.08 4.07 4.17 4.38 4.49 4.50
III 5K Never Stop Running "Nunca te rindas" 5.000m 844 21.21 4.12 4.22
Volta a peu Fundación Valencia CF 6.000m 696 24.56 4.12
VIII Volta a Peu Levante UD 4.16
4.42 4.38
XLI Volta a Peu al S. Marceli i S. Isidre 6.300m 633 26.46 4.12 4.20 4.25 4.29 4.47 4.36
VIII Volta a Peu de les Falles de Valencia 6.152m 601 26.03 4.10 4.16 4.28 4.32
XVII Volta a Peu al Cabanyal 5.800m 407 24.06 4.07 4.16 4.20 4.32
XVII Vuelta a Pie Solidaria "Es Posible" 6.366m 791 28.35 4.22 4.10 4.28 4.34 4.48 4.36
ritmo medio circuito 4.13
4.16
4.22 4.33 4.50 4.52

La vuelta del verano, después de haber preparado el Trail de Traschinepro, me fue mejor. El salir más veces en verano entrenar como si fuera ha hacer una media maratón me sentó bien. Pero también para el coco el correr por otros sitios. Empieza a aburrirme el salir siempre por las mismas rutas, corriendo y también en bici. tengo que encontrar rutas alternativas. El circuito del río me satura

Para el año que viene, sigo con el propósito de mantener lo que tengo hasta ahora. Es muy difícil mejorar ya sin entrenar. Me gustaría correr a 4 min/km, pero ahora mismo está fuera de mis posibilidades, así que, virgencita, virgencita, que me quede como estoy.

19 enero 2018

Probando mis limites en el Km Vertical de Gandia 2018

Este fin de semana he participado en mi primer kilómetro vertical. ¿Qué es eso? Una carrera de montaña con un desnivel entre la salida y la llegada de al menos 1000 m. Además, en las carreras oficiales la distancia debe ser inferior a los 5km, lo que garantiza una pendiente considerable. Se trata de realizar la subida más rápida posible a la cima. Y lo más rápido no es siempre correr.

Anteriormente solo había participado en un par de carreras de montaña y la verdad es que me gustan mucho. Son exigentes, pero disfruto mucho corriendo. Me apetecía probar lo del km vertical y este año me he decidido; aunque a última hora.

La salida


El Km Vertical de Gandía sube al Mondúver desde Gandía, en un recorrido de 16 km y 1.300 m de desnivel acumulado. La salida era a las 8.45 y había que estar antes para recoger el dorsal, así que ahí me tienes desayunando a las 6 de la mañana y cogiendo el coche para llegar con calma. No tenía claro qué iba a llevar puesto, si iba a llover, haría frío o viento, así que llevé un montón de ropa. Al final, corrí con una camiseta de manga corta, un chaleco corta vientos y unos manguitos. Y fue una buena elección. No me sobró nada, ni pasé frío en la cima.

En la salida había 3 cajones y yo me coloqué en el último, para aquellos que íbamos a hacer más de 1h45m. Como me ha pasado otras veces, fue un error salir tan atrás. Al final, apenas 20 corredores bajaron de ese tiempo, así que podía haber salido del segundo sin problemas. De hecho, los alcancé e hice casi toda la carrera con los del segundo cajón aunque habían salido 5 minutos antes.

Empecé con calma, sin cebarme. Mi idea era tratar de hacer toda la carrera corriendo. Ya había visto en el Trail de Traschinepro que subo bien. El principio eran unos km llanos, por pistas amplias, entre naranjos y junto a la carretera. Cogí mi ritmo y poco a poco fui adelantando gente. Sin prisa. Todo iba bien hasta llegar al primer collado... y el primer tapón de corredores andando :_( . Cuando había algún paso más ancho adelantaba a un par o tres, pero enseguida volvía a parar. Y era un zona en la que se podía correr perfectamente. La pendiente no era muy grande y era una senda estrecha pero limpia. La bajada era un poco más complicada, con rocas grandes, pero también se podía bajar bien. Ahí me di cuenta de que la carrera no iba a ser como pensaba :-(


Empieza la carrera de montaña de verdad


A continuación se baja a Xeresa. Coges velocidad y puedes recuperar. Sales del pueblo por un barranco algo incómodo, aunque estaba limpio y en seguida se llega al primer avituallamiento. Y, sí, había dátiles! Mi perdición :-) Reconozco que yo soy de los que va buscando la fruta: dátiles, plátano, naranja... y beber. Era una carrera corta y no llevaba ni agua. Paré un par de minutos y seguí solo, tratando de aprovechar para ir corriendo. Me duró poco. En apenas un km ya estaba otra vez atascado cada vez que había una subida algo complicada. Lo malo de esto es que, una vez que has empezado a andar, todo te parece difícil y no vuelves a correr aunque se pueda. Ademas, ir lento en la montaña es algo que me mata. Aquí el camino es estrecho, con muchos matojos y rocas y no te puedes salir. Cuando había algún punto en el que se podía pedía permiso para pasar, pero no servía de mucho. Y entonces llegó la primera cola de verdad: una fila de al menos 30 personas, andando despacio. Se me hizo eterna la subida. Y no fue la única. Aquí las bajadas eran ya complicadas y yo bajo mal, así que me pasaban algunos de los que había adelantado subiendo... y yo los pasaba en la siguiente subida :)

Salimos por fin a una pista y allí dejé al grupo atrás y llegué al segundo avituallamiento, en el km 14, justo antes de la subida de verdad. Ya me lo advirtió uno de los voluntarios, que ya quedaba solo la última subida y que esa era andando. ¡Qué razón tenía! imposible correr. Y ahí entendí que es de verdad un km vertical. Pendientes del 45 o 50%, tramos de subir entre rocas con piedras y manos, trepando como podías. Mirabas para arriba y veías puntitos fosforitos de otros corredores ¿hasta ahí había que subir? Pues nada ¡al turrón! De nuevo empecé bien porque iba solo, bueno, con un par de chicas más. Subíamos rápido e incluso se podía seguir adelantando, hasta que llegó el último tapón. A veces estabas un rato parado hasta que te tocaba subir. Una pena.

Los metros finales


Por fin lleguamos arriba. Faltaban unos metros cresteando hasta llegar a la meta. El terreno es malo, llano pero técnico (si quieres correr) y no quise arriesgarme. Llámame loco, pero le tengo demasiado aprecio a mis tobillos. Estaba descansado, pero muscularmente empezaba a ir justito. Al final entré en 2:37 (de la primera salida), 2:21 según mi reloj. Mi primer pensamiento fue "¿tanto he tardado?" Se me pasó volando y realmente creía que había tardado menos.

Tras descansar un momento y disfrutar de las vistas, tocaba bajar: 4 km hasta llegar a la Font de la Drova donde estaba el catering, los trofeos y demás. Pero no iba a ser fácil. Intenté correr, pero se me empezaron a enganchar lo cuádriceps. Tocaba andar. La pendiente de bajada era tan fuerte que se me agarrotaban otra vez. Y un chico me dió un truco que no conocía: bajar de espaldas. ¡y funciona! Cuando parecía se se empezaban a cargar, me daba la vuelta y así, al cabo de un rato, conseguí correr otra vez hasta llegar abajo.

Una vez en la meta, uno de los avituallamientos que mejor me han sentado: caldo y perritos calientes :-), además de lo habitual: bebida, fruta, frutos secos, gominolas... Lo había conseguido. Más duro de lo que había imaginado, pero de nuevo muscularmente: de cabeza y de pulsaciones muy bien. Y de nuevo he comprobado que tengo un limite importante entre las 2:30 y las 3:00 de carrera.

Tengo que pensar en cómo arreglarlo. No para hacer distancias más largas: no creo que llegue a ser cientounero o las carreras de mis sueños: un Zegama-Aizkorri, el Trail Aneto-Posets o el mítico e inalcanzable Ultra Trail del Montblanc; Me conformo con aguantar mejor estas.

Y no puedo acabar sin felicitar a los organizadores y agradecer a los voluntarios y a la cruz roja (a la que visité por un ligero, ligerísimo percance; empieza a ser una mala costumbre) su dedicación y sus ánimos en todo en recorrido. Sin ellos no sería posible hacer estas carreras. ¡Ah, sí! y ya puedo tachar otro reto.

10 septiembre 2017

I Trail Traschinepro: una dosis de humildad


Traschinepro llegada
El pasado fin de semana corrí lo que ha sido mi carrera más larga hasta ahora (y posiblemente lo siga siendo durante mucho tiempo): el I Trail Traschinepro. Fue el 3 de septiembre en Javierrelatre, un pueblo de la zona del Alto Gállego Mi meta: tratar de bajar de 3h. Ese fue mi tiempo en la 21K Mamova y los km de más de la Traschinepro lo deberían compensar un desnivel acumulado de menos de 1.000 m. Pero no iba a ser tan fácil.

A las 9.30 salimos los 60 participantes de la 25K, yo al final del pelotón. Los primeros metros eran ya una subida importante, hacia la iglesia, y  no me agobié. Iba a ser una carrera muuuuy larga y tenía que coger mi ritmo sin cebarme con el resto, que en seguida perdí de vista. La carrera se fue estirando y cuando entramos en una zona de campo a través apenas veía entre los árboles a 2 o 3 por delante y otros tantos detrás. El terreno se complicaba y muchos empezaban a andar, pero yo no paré. Posiblemente esa fuera la parte más complicada y si conseguía pasarla corriendo podría hacerlo todo. Poco a poco fui adelantando posiciones.

A los 5 km salimos del bosque y comenzamos a correr por pista. Apenas paré en el primer avituallamiento. No tenía a nadie a la vista. La pista subía. Fui pasando a más corredores andando. Estaba cómodo a mi ritmo, pero la pista era de piedras algo grandes y angulosas. En el km 10 había otro avituallamiento. Esta vez paré a comer algo y rellenar el bidón, que estaba casi vacío. Poco a poco fueron llegando (y saliendo) muchos de los corredores que había pasando subiendo. No me importaba demasiado: la carrera era contra mi mismo y ni siquiera había llegado a la mitad. Me sentía con fuerzas, pero había que seguir dosificándolas.

Empezó el peor tramo: una combinación de rampas de subida y bajada muy fuertes durante casi 5 km. La pista empeoró: había tramos en mal estado y las piedras eran cada vez más grande, como mi puño o las de las vías del tren. y sueltas. Continué con mi estrategia de no andar. Muchas veces estuve tentado de caminar, pero era la única manera de mantener el ritmo. A los que pasaba en las subidas me adelantaban en las bajadas. No bajaba cómodo. La zapatillas (Adidas Kanadia) eran demasiado blandas y a esas alturas de la carrera ya sentía todas y cada una de las piedras que pisaba. Error mío por no comprobar cómo era el terreno; pensaba que eran pistas de tierra.

La última subida fue dura y adelanté a casi todo el grupo otra vez. Se veían los tejados de Artaso y eso me dio fuerzas. Allí estaba el avituallamiento del km 15, con Ricardo. Un trago para recuperar fuerzas y seguí la carrera. Pensaba que ya comenzaba la cuesta abajo, pero todavía quedaban 3 km de ascenso, suave, pero ascenso. Pasamos una valla y el compañero que en ese momento iba conmigo me dijo “a partir e aquí es todo bajada”. Y ahí empezaron también mis problemas. Las piernas se me iban cargando por momentos y el pie izquierdo no iba bien por las piedras. Tuve que bajar el ritmo y para cuando llegué al avituallamiento del km 20 en Sieso me habían pasado ya casi todos los que había adelantado. Si hubiese sido una media maratón, habría acabado dignamente. Pero aún quedaban 5 km (que luego fueron 6) y se me hicieron eternos.

Salí controlando, bajando un poco el ritmo: en parte para llegar y en parte porque no podía mucho más. Tenía los cuádriceps al límite (no sé si por forzar las subidas corriendo o por controlar en las bajadas). Sentía que me iba a enganchar de un momento a otro. Eran 3 km de pista y luego 2 por la carretera hasta la meta en Javierrelatre. Pero en el km 23 me dio un calambre en el abductor y ahí se acabó la carrera :-( Paré y conseguí relajarlo. Estaba cerca del cruce con la carretera, así que continúe andando. Podía correr en llano o cuesta arriba, pero en las bajadas tenía que andar: las piernas no daban más de sí y tenía el pie hecho polvo por las piedras. Y cuando llegué al cruce, resulta que habían cambiado el trazado y nos sacaron de nuevo campo a través y por caminos. Los 2 km finales fueron un infierno. Me pasó una chica con la que había ido casi desde el principio pasándonos mutuamente (ella hizo pódium en veteranas femeninas). La llevé un rato mientras subíamos hacia el pueblo. Se veían los tejados y ya estábamos allí. Pero entonces el camino giró 180º y me vine abajo. Además, era cuesta abajo. El último tramo atravesaba un bosquecilo y entrada en el pueblo por detrás por una senda entre piedras. Allí eché el resto para subir corriendo y entrar dignamente. Dani me dió el empujón final antes de entrar en la meta: 2.55.19 (2.48 descontando las pausas en los avituallamientos);  puesto 47. Objetivo cumplido. Allí estaba ya Ramón, que había hecho un carrerón en 2.17. Ya solo quedaba recuperar fuerzas. Aquí está mi Traschinepro en Strava.


Esta carrera me ha puesto en mi sitio. Pensaba que podía con todo. He corrido una media de montaña (Mamova), hice 20k en el Wings for Life World Run, he participado en algún triatlón (Cheste, Pinedo y Valencia), sufrí en el desafío Canal de Castilla en bici e incluso me he atrevido con una cicloturista cortita. Algunos me habéis oído decir más de una vez que no corro maratones porque me aburre correr tanto rato. Pero ahora creo que no podría con él. El muro no me da miedo. De hecho yo tengo uno importante en los 18k y en las carreras ni me entero. Pero he visto lo que es un límite físico, cuando es tu cuerpo el que te dice “hasta aquí". Y también he visto lo difícil que es rendirse y decir: “no puedo más, lo dejo” en una prueba. MI mas profunda admiración, porque vosotros sois realmente los valientes.

Para acabar, darle las gracias a la organización, sobre todo a los voluntarios, y a todo Javierrelatre que se volcó con la prueba.

24 abril 2017

Estreno zapatilas: nike zoom elite 9


Nike zoom elite 9

Aprovechando un plan renove he cambiado mis zapatillas, que llevaban más de 500km encima (bueno, realmente debajo :-) y empezaban a molestarme las rodillas cuando me metía caña con ellas. ¿Las elegidas? pues las del título: unas Nike zoom elite. He salido un par de veces con ellas y las he usado en la III Carrera Never Stop del Circuito DP de Carreras Populares VLC.

Cuando fui a la tienda dudaba entre las Pegasus 33 y estas. Pero me las probé y simplemente andando con ellas ya se despejaron las dudas. Son unas zapatillas completamente distintas a todas las que he tenido hasta ahora.

Lo primero que se nota, es que no tienen amortiguación en el talón. Y a mi me viene fenomenal porque ¡no la uso! Hace tiempo que me acostumbré a pisar con la parte anterior del pie. Eso hace que sea una zapatilla muy ligera: sobre los 225 gramos. Además el drop (la diferencia de altura entre la punta y el talón) es solo de 8 mm. Nunca había tenido unas zapatillas tan “planas” y me apetecía probar.

Las primeras impresiones son buenas: muy cómodas, no notas ninguna costura, roces o aprietan en algún punto y sujetan muy bien el pie. Son bastante flexibles en cualquier dirección. La suela está formada por hexágonos y eso hace que se deformen en cualquier dirección. Tienen un agarre bueno tanto en asfalto como en tierra (aún no he probado con el suelo mojado). Y vuelas con ellas. Yo no soy ninguna bala, pero te piden marcha. Están más contentas cuando vas ritmos rápidos, por que me llevan con la lengua fuera todo el tiempo :)

Si tengo que buscarles un pero, es la estabilidad. No ayudan nada, especialmente cuando apoyas el talón, y te toca a ti controlar bien la pisada. De momento no me molesta y se adapta a tu movimiento natural. Aunque me temo que sin un mínimo de técnica hay que tener cuidado.

De momento las sensaciones son buenas. Me encuentro muy cómodo con ellas y me he adaptado en seguida al cambio. Ya os contaré.

18 febrero 2017

Así fue mi 10K Valencia

Fue hace un mes, pero hasta ahora no he tenido tiempo de pararme a escribir :_( Este es el segundo año que corro la 10K Valencia. Llevo un tiempo con el Circuito Divina Pastora de Carreras Populares de Valencia.  Son carreras más cortas (entre 5 y 7 kilómetros) y tenía ganas de ver qué tal se me daba una más larga. El año pasado corrí en algo menos de 47 min (salí del cajón sub-51) y para este año me planteaba acercarme todo lo posible a los 45 min. Como no sabía si lo iba a poder conseguir, me puse en el cajón sub-48 y salí en la primera tanda.

Fue una mañana rara y no sabía bien cómo ir vestido. No, no te rías, que pecar de exceso o de defecto no es nada bueno. En la carrera había mucha gente que iba como una cebolla: guantes, gorro, buff, cortavientos, manga larga... que apenas les duraron 2 o 3 kilómetros y luego tienes que llevarlo encima toda la carrera como buenamente puedas. El sábado había leído la entrada ¿Qué me pongo para correr hoy?, de Juan Romero, y la última foto fue la que me dio la pista: una camiseta sin mangas ceñida y encima una de tirantes. Salí de casa con manguitos y guantes... y cuando llegué a la calle me di media vuelta y los dejé en el buzón. Me iban a sobrar. La salida está a unos 2km de casa, así que fui corriendo y me sirvió para calentar. Fue todo un acierto y se va a convertir en mi uniforme de invierno (y ahora entiendo mejor lo de los sujetadores deportivos... aparte del motivo obvio ;-)

La salida con el aplauso vikingo fue espectacular: los pelos de punta y una inyección de adrenalina... que tienes que controlar :-) Aunque éramos muchos, la salida fue relativamente cómoda: algún taponcillo, pero se podía correr. Además, el primer km era de puesta a punto. Para bajar de los 45 min, tenía que correr al menos a 4:30 y me podía permitir empezar un poco más lento, a 4:45 o 4:50 Pero no iba a estar obsesionado con el reloj, así que intenté controlarlo con música.

Mi velocidad de crucero son las canciones a 175 bpm  ya os he comentado que mi ritmo ideal me lo da The Boy Does Nothing (no solo corriendo, también en bici o nadando). Así que me hice una lista que empezaba con canciones más lentas, como Maniac (de Flashdance) y acabando con Back to Black de AC/DC. Pero ni gozo en un pozo: el mp3 estaba en modo aleatorio y me puso las canciones como le dio la gana. Así que yo hice lo mismo: correr como me dio la gana :-D

Iba cómodo, solo, como siempre, buscando gente con quien compartir unos metros, tratando de ir lo más recto posible. En el puente se me desató la zapatilla y tuve que pararme un momento a atármela ¡cómo se mueve! Ahora entiendo eso de que un pelotón no puede cruzarlo yendo al paso. Daban ganas de correr, pero 10k es más de lo que parece y me controlé. En el avituallamiento, un poco más limpio, pero sin excesos. Todo el suelo lleno de agua, botellas y tapones. Vamos, para abrirte la crisma y no vas con cuidado :-S En seguida, se vuelve a cruzar el río, llegas a la pancarta del km 6. Y ahí empieza la carrera para mi.

Lo del correr a ritmo de la música ya lo había dejado por imposible, así que simplemente corregí la postura para apretar un poco más: cadera alta, rodillas arriba, brazos, pierna de atrás bien estirada,... y simplemente con eso ya vas más rápido. Ahora había que mantenerlo hasta el final. El recorrido lo habían cambiado un poco y casi al llegar a Aragón había que retroceder un poco y callejear. Ahí sientes por un momento que no puedes más. Ves una pancarta ¿km 8? ¿aún? pero está en la cabeza.Tienes la tentación de aflojar un poco para luego apretar en el km final, pero es una mala idea. Lo aprendía de Gabi en natación: es mejor mantener un ritmo constante de cara al tiempo final y así lo hice. Además, el tramo final es conocido: Mestalla, el cuartel, giro a la derecha y encaras ya la recta. Y ahí lo echas todo. El reloj de la meta marca 45 y pico, pero no me fijé en lo que marcaba el crono al salir. Yo lo hubiera dado por bueno incluso así Al final, 44.48 sub-45 por los pelos, pero a mi me vale ;-)

Ahora queda seguir, que he empezado el año un poco perrete.